Brugada impulsa donación de órganos; en CDMX 3,300 en lista de espera
En este lugar, Clara Brugada Molina presidió el evento por el Día Nacional de la Donación y Trasplante de Órganos y Tejidos. La jefa de gobierno convocó a despertar conciencias, al afirmar que no hay...
En este lugar, Clara Brugada Molina presidió el evento por el Día Nacional de la Donación y Trasplante de Órganos y Tejidos.
La jefa de gobierno convocó a despertar conciencias, al afirmar que no hay gesto más humano y solidario que donar para que otros puedan vivir, el convertir el último adiós en nuevo comienzo; que de una pérdida nazca una posibilidad; y que el último latido se convierta en miles de latidos.
“Los chilangos somos un pueblo fraterno y solidario”, expresó Brugada, al informar sobre los resultados de la Ciudad de México en materia de donación de órganos.
Durante el evento, se informó que 3 mil 300 personas que están en lista de espera de un órgano, en la Ciudad de México.
La donación de órganos es un acto de empatía humana, se dijo durante un video institucional al arranque del evento.
María del Sol García Ortegón, la primera mujer en realizar un trasplante de corazón en México en 2017, reconoció a los donantes y a sus familias.
En su discurso, destacó que en el ejercicio médico el trasplante es uno de los ejemplos más extraordinarios del trabajo en equipo, ya que cuando surge la posibilidad intervienen trabajadores de la salud, cirujanos, cardiólogos, enfermeras, médicos, especialistas, quienes ponen todo lo que está en sus manos para que la operación sea un éxito.
Se pronunció a favor de seguir fortaleciendo la cultura de donación en el país.
Recordó a la paciente Enedina Solís a quien realizó en 2017 el trasplante de corazón, al afirmar que el esfuerzo de ser cirujana no es solo una meta profesional, sino que fue confirmar que el esfuerzo y la lucha continúa puede llegar a cumplir sus sueños.
“Si llegué yo, si llegó una, llegamos todas”, dijo.
Pacidente trasplantado destaca responsabilidad
El paciente trasplantado, José Manuel Etcheverry, destacó que recibir un órgano es un acto de agradecimiento y un compromiso de alta responsabilidad.
José Manuel recordó que al recibir un riñón, su vida volvió a reiniciar desde cero.
Al respecto reflexionó que recibir vida lo compromete a cuidarse, recalcando que “es obligación respetar ese acto de amor”.
En su caso, el donador fue un familiar, pero dijo que si hubiera sido otra persona, incluso sin conocerla, también estaría obligado a cuidar el órgano, con la mayor responsabilidad posible.
“Es una responsabilidad que dura para siempre”, dijo



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